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sábado, 3 de marzo de 2012

4.4. Sociedad

Desde 1963 aumentaron las prestaciones sanitarias y los sistemas de pensiones. La Seguridad Social se extendió por primera vez a la mayoría de los ciudadanos. El déficit  de vivienda se redujo con campañas de construcción de viviendas. Especialmente se impulsó la construcción masiva privada, por medio de empresarios cercanos al régimen, que respondieron a la multiplicación de la población en las zonas industriales. El grueso de esta construcción se produjo en la periferia de las grandes ciudades, pero sin una planificación urbanística previa, que con el tiempo derivaron en ciudades-dormitorio masificadas, y a menudo con numerosas carencias de servicios comunitarios.



El desarrollo económico favoreció la creación de la sociedad de consumo en España. En 1969 dos tercios de los hogares en zona de cobertura tenían televisor y un cuarto tenían coche. La sociedad de consumo favoreció la movilidad y el acceso a la información. Esto trajo una nueva mentalidad con tres consecuencias relacionadas entre sí:
  • Pérdida de influencia de la doctrina católica en la sociedad.
  • Nuevos hábitos de relación social y sexual.
  • Influencia de modas y costumbres de otros países.
 

jueves, 1 de marzo de 2012

4.3. Demografía


Los tecnócratas del Opus Dei accedieron al Gobierno en 1957 y pusieron en práctica un duro Plan de Estabilización conforme con las directrices del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional , cuyo efecto social fue la emigración de unos dos millones de españoles, en los años siguientes.
  

Los años sesenta supusieron un cambio social significativo:
  • Emigración rural a las ciudades y a Europa Occidental. Más de un millón de españoles se desplazaron a Francia, Alemania, Suiza, Bélgica y otros países europeos para desempeñar los trabajos con menos demanda local.
  • La emigración trajo las consecuencias positivas reseñadas, pero también el desarraigo humano y el aumento de la diferencia de riqueza entre regiones del país.
  • Aumento de la población. Se reducía la tasa de mortalidad y aumentó la tasa de natalidad que ya estaba en valores relativamente altos.

 
A partir de 1967, la corriente migratoria se hizo menor debido a la exigencia en los países de acogida de una mayor cualificación, y se detuvo completamente a partir de la crisis de 1973. Tras este año, empezó a producirse un proceso de retorno de muchos de los emigrantes que habían salido del país.
Por su parte, la emigración hacia América languideció a partir de 1959, hasta casi anularse por la intensidad de los retornos en los años posteriores.

4.2. Trabajo

Entre 1961 y 1973 la situación favorable en el mundo llevó a que crecieran rápidamente la industria y los servicios en España. Las inversiones extranjeras llegaron atraídas por los costes laborales reducidos. El desarrollo y la emigración masiva, acabó con el paro. Se desencadenó un éxodo, desde las zonas rurales hacia las zonas industriales españolas y de otros países de Europa.

España consiguió llegar a tener superávit en su balanza de pagos. El déficit histórico se compensó con los ingresos del turismo, la inversión extranjera y las remesas de emigrantes en otros países de Europa.

La emigración y el aumento del rendimiento en las explotaciones agrícolas y ganaderas supusieron el empobrecimiento por desertización de las zonas rurales sin presencia industrial o turística.

4.1. Economía

Esta es la época de los gobiernos tecnócratas y la de mayor poder del Opus Dei. Se caracteriza por un gran desarrollo económico y una liberalización de las costumbres gracias al turismo. Pero, también, es la época en la que se plasma una aguda ruptura entre la sociedad real y la sociedad oficial que sigue siendo profundamente reaccionaria. 
En 1962 hay una profunda crisis en el gobierno debido a la huelga de los mineros asturianos, provocada por la diferencia de los salarios reales y el espectacular aumento del crecimiento económico que está viviendo el país. Los planes de estabilización se suceden desde 1959 consiguiendo mejores cotas en sus objetivos que las planteadas. 
En 1966 se aprueba la ley de Prensa  que representará una cierta apertura ideológica. En 1967 se aprueba la ley de Libertad Religiosa, con lo que se deja de perseguir a otras confesiones. El turismo extranjero trae al país nuevas costumbres. 

En 1966 se hace un referéndum para corroborar la continuidad del régimen y apoyar la ley de Sucesiones y en 1967 se promulga la ley orgánica del Estado. Manuel Fraga Iribarne, proveniente del lado más moderado de la Falange accede al gobierno. Sin embargo, esto supone una creciente pérdida de influencia del Opus Dei. 
En 1968 don Juan Carlos es nombrado príncipe y sucesor de Franco. El Opus Dei continúa acaparando el poder de los gobiernos tecnócratas, lo que no es del agrado de la Falange. En 1969 estalla el escándalo MATESA en el que están implicados varios miembros del gobierno, lo que demuestra que la corrupción continúa siendo la forma habitual de gobernar. 

                                               Implicado en el caso Matesa 

Este caso precipita una crisis de gobierno en el que los miembros del Opus Dei son apartados del poder, pero también son apartados los falangistas que alentaron el caso. Se crea un gobierno con Carrero Blanco como vicepresidente y plenamente monocolor: todos son miembros del Opus Dei. 
Pero a pesar de la apertura económica y social, ideológicamente el régimen continúa siendo cerrado. Hay numerosos presos políticos en las cárceles, y continúa condenándoseles a muerte.